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jueves, 22 de marzo de 2018

La nueva amanda lee

Allí estaba, en en el patio de mi mansión recién adquirida. ¡No! la casa no es nueva, ya lleva su rato, como este cuerpo en ella. Estaba muy arto de esta vida tan rara y fea que tenía, era tan solo un gordo obeso que no tenía vida social, obsesionado con Amanda Lee. Tanta fue mi obsesión que terminé gastando todo lo que tenía de forma desesperada, llegué a una de esas tiendas de herboraria, muy conocida en mi ciudad, por ser capaz de generar poderosos amarres de amor, separar parejas muy enamoradas, cosas de ese tipo. Al explicarle mi problema a la señorita, me dijo "no se diga más", mientras me daba una botella que parecía una mezcla de anticongelante con aceite de motor usado. Desconfiando bastante, pagué el precio que me pidío por la extraña poción mágica. La condición era beberla mientras estuviera muy cerca de ella, preferentemente a un radio de menos de un metro, y donde no hubiese nadie. Sabiendo donde vivía, me colé en su casa, y dicho y hecho, la ví y le dí "fondo" a la bebida, la cúal sabía horrible. Ella me volteó a ver atemorizada, pues estaba en su propiedad. De pronto rápidamente me convertí en una gelatina viscosa, y mi cuerpo entró a través de su vagina de una forma deliciosa. Pude sentir como ella empezaba a luchar por mantener el control de su cuerpo, cuando de forma inevitable yo empezaba a tomar sus extremidades. De pronto todos sus recuerdos se empezaron a transferir a mi cabeza, como un boom. Pasaron así 3 días, transfiriendose todo. De pronto tuve un fuerte dolor en el estómago, al ir al baño, de mi vagina empezó a salir ese mismo líqudo gelatinoso que solía ser. ¡Mierda! pensé, de alguna forma me estaba saliendo. Cuando todo el líquido salío, me percaté que seguía siendo Amanda, mientras mi cuerpo se reformaba a su forma original. En unos minutos ella estaba histerica en mi cuerpo reclamando que se lo devolviera, a tal grado que los policias de mi casa tuvieron que sacarla a la fuerza, estaba más que obvio que yo era la nueva ama y señora de esta gran mansíon y asombroso cuerpo.

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