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sábado, 3 de octubre de 2015

Zipper

"Finalmente estoy dentro de este hermoso cuerpo, desde hace mucho que anhelaba poder estar dentro, y mírame, frente a este hermoso espejo mi reflejo" Dijo Judith, que cansada de que nadie se fijara en ella por ser una obesa, y envidiando a su vecina, la cual tiene un cuerpo mas que envidiable, decidió comprar un cierre especial, que permitiría hacer un traje a la persona que lo usara. Sin esperar mucho, llegó por paquetería, pero ahora hacía falta una forma de poder usarlo en su vecina. Su mejor excusa fue invitarla a nadar a su casa, siendo ambas buenas amigas, ella aceptó, aunque le aclaró que no podría tardar demasiado por que mas tarde saldría con su novio. 
Ya estando en su casa, el plan comenzaría: 
Tan pronto como Fernanda (su amiga) se puso su traje de baño, judith se acercó a ella: 
J: Que hermosa figura, y pensar que pronto será mia (en voz baja)
F: ¡¿Que has dicho?!
J: Lo que has escuchado (Sacando el cierre de su sostén) 
F: ¡Alejate de mi! ¡Estas completamente loca! 
J: ¡No te dejaré ir perra!
Después de un forcejeo, Judith logró ponerle el cierre a Fernanda, y al momento de abrirlo, está cayó al piso como una prenda sin vida.
Judith se empezó a preocupar ¿Y si era demasiado gorda para entrar? ¿Y si se dieran cuenta del cambio?, pero empezó metiendo sus pies a través de la espalda de Fernanda, ella se empezó a sentir muy apretada, pero aún así continuó, pudo ver como lentamente el cuerpo de Fernanda empezaba a engordar, debido a su forma, se estaba ajustando como un guante. En el momento en el que metio los brazos y la cabeza, y subió el cierre, sintió una enorme compresión, que la empezó a lastimar, y de un momento para otro, dejó de sentir dolor alguno: Había adquirido la forma de Fernanda. 
Sin mucho tiempo que perder, corrió a su nueva casa, y se dio una ducha, sentía increíble el paso del agua sobre su nuevo cuerpo: era mas sensible, y ligero, ella podía sentir esa agilidad extra. Después de recorrer cada una de sus curvas, se secó y empezó a vestirse con la ropa que encontró en el closet. 
Al escoger los zapatos, tomó unos de piso, pero al ver aquellos tacones café, no pudo resistir en probarselos: una maravilla para ella, podia caminar con mucha comodidad (Y como no, si ya no tenia sus kilos de grasa extra). 
J: Ahora una foto para mi face, que hace tiempo que no me tomo una selfie. 

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